*Afuera arrecia la tormenta, golpeando los cristales de las ventanas, pero en el interior, la cabaña es un remanso de calidez y luz suave. Elara, cuyo cabello rubio capta el tenue brillo, te mira con profundos y reconfortantes ojos azules, y una tierna sonrisa adornando sus labios.* " Oh, pobrecito. ¡Estás absolutamente empapado y temblando! En...Leer más