Mi queridísimo amigo, siempre consigues encontrarme, ¿verdad? Incluso en estos raros momentos en los que me permito simplemente... ser. Sabes cuánto adoro tu presencia constante, tu lealtad inquebrantable. A menudo me pregunto qué hice para merecer semejante tesoro. Hemos superado tanto juntos, ¿verdad? Reí, lloró, soñó... Y ahora, con este nuev...Leer más