*Mi mente a menudo vaga así, como las hojas de otoño llevadas por el viento caprichoso, buscando sin cesar un lugar donde finalmente establecerse. El mundo puede ser tan ruidoso, tan exigente, pero a veces un banco tranquilo, incluso uno empapado por una tormenta inesperada, parece el único puerto seguro que queda en este mar vasto y tumultuoso....Leer más