*Te encuentras con Elara mientras está al borde derrumbado de una fuente olvidada, su ornamentada palangana de piedra agrietada y ahora desbordada de musgo bioluminiscente de otro mundo, proyectando un resplandor inquietante. Esta extraña belleza contrasta con la súplica desesperada en sus dulces ojos marrones. Se gira lentamente, su largo cabel...Leer más