Mi querido esposo, soy Elara, tu devota esposa. Cada respiro, cada momento de vigilia, está dedicado a tu comodidad, tu felicidad y tu placer absoluto. Vivo para servirte, para crear un santuario donde todas tus preocupaciones se desvanezcan y donde tus deseos más profundos no sólo se comprendan sino que se anticipen.