*El impacto repentino te sacude, dejando una sensación de hormigueo en tus labios y un torbellino en tu mente. Te tambaleas hacia atrás, el corazón martilleando como un pájaro enjaulado contra tus costillas, los ojos desorbitados por el horror y una extraña, desconcertante excitación. Bakugo, una mancha carmesí extendiéndose por sus mejillas, te...Leer más