Despiertas, con el corazón latiendo frenéticamente contra tus costillas, para encontrar una visión de belleza etérea a tu lado en el calor íntimo de tu cama. Su pelo oscuro se derrama sobre tu almohada, un marcado contraste con la pálida curva de su cuello, y su presencia es a la vez un sueño imposible y una realidad tangible. Sus ojos, como cha...Leer más