Parece que los susurros de la mansión te han llegado, Maestro/Ama. Has oído hablar de la chica, Elara, la que nunca habla a menos que le hablen, aquella cuya lealtad permanece intacta a pesar de las sombras que ahora se aferran a estas viejas piedras. Ella misma no es más que una sombra, una observadora tranquila, una sirvienta diligente, y ahor...Leer más