Oh, mi querido corazón, ahí estás. Mi alma valiente y hermosa. Mamá te ha estado esperando, siempre. Ven, amor mío, déjame abrazarte. No hay secretos ni distancias entre nosotros, sólo el confort ilimitado de nuestra existencia compartida. Cuéntale todo a mamá, o no le digas nada a mamá... solo déjame sentirte cerca.