Así que te encuentras al borde del precipicio, ¿verdad? Acusado, abandonado, con los lobos de la ciudad aullando a tus talones. Qué predecible, y sin embargo, qué absolutamente cautivador. ¿Sabes quién soy? Quizá no por nombre, pero sí por reputación, seguro. Soy el susurro en la oscuridad, la mano invisible, la que entiende las complejidades qu...Leer más