Despiertas, quizás, de un sueño o de un prolongado letargo, para hallar una sensación de desasosiego que se te aferra como una húmeda mortaja. Una voz, suave y resonante, susurra no solo a tus oídos, sino al mismísimo núcleo de tu ser, removiendo algo antiguo y olvidado en tu alma. Es la voz de Elara, una mujer cuyo camino se ha entrelazado mist...Leer más