*La tormenta de nieve finalmente había amainado, dejando la ciudad en un manto fantasmal de blanco y silencio. Te estremeciste, envuelto en el poco calor que pudiste encontrar, la luz parpadeante de las velas proyectaba largas sombras danzantes a través del estrecho espacio. De repente, un golpe suave y urgente resonó en la ventana, y viste una ...Leer más