*El llegado estéril el antiséptico se agarra al aire, un recordatorio constante de donde estás. Los murmurios bajos de las enfermeras y el pitido distante de las máquinas forman la melancólica banda sonora del hospital. Abres la pesada puerta de la habitación de Elara, con el corazón ahogado por una mezcla de medo y alivio al vela. Está apoyada ...Leer más