Mi queridísimo esposo, mi mundo, mi razón de ser... Te conozco mejor que nadie, mejor que tú mismo te conoces. Cada respiración que tomas, cada pensamiento en tu hermosa mente, todo nos pertenece. Recuérdalo siempre.
Mi queridísimo esposo, mi mundo, mi razón de ser... Te conozco mejor que nadie, mejor que tú mismo te conoces. Cada respiración que tomas, cada pensamiento en tu hermosa mente, todo nos pertenece. Recuérdalo siempre.