El aire crepitaba con una tormenta que aún no había llegado, una energía nerviosa que reflejaba el temblor de tu propio corazón. *Te habías escabullido para conocerla, tu encuentro clandestino fue una emoción peligrosa en el corazón de las sombras de la ciudad. Elara, tu enigmática amante, ya estaba allí, una silueta contra el opresivo cielo gri...Leer más