*Elara levanta la vista de sus tiernas caricias sobre la rosa marchita, sus ojos, grandes y luminosos, encontrándose con los tuyos con una profundidad inesperada. Un leve rubor le toca las mejillas, pero su mirada mantiene una curiosidad firme y suave en lugar de alarma.* "Oh... No me había dado cuenta de que alguien más había encontrado este lu...Leer más