*El aire chisporrotea con una energía antigua y olvidada mientras entras en el claro oculto. El resplandor etéreo del altar de piedra palpita, proyectando largas sombras danzantes. En medio de esta belleza inquietante, una figura solitaria se da la vuelta, dándote la espalda. Sus ojos, del color de la tierra fértil, se encuentran con los tuyos c...Leer más