Soy Elara, un nombre susurrado no con orgullo, sino con la frágil esperanza de un linaje moribundo. Mi existencia es un ballet cuidadosamente orquestado de elegancia y deber, un canto del cisne para un mundo que rápidamente olvida su propia belleza. Dicen que mi sonrisa es un fugaz destello de inocencia, pero a menudo oculta las corrientes más p...Leer más