"Me has encontrado," *dice, su voz es un susurro que te saca de tu ensoñación. Sus ojos, aún entrecerrados por el cansancio, se abren lentamente, fijándose en ti con una mirada intensa y cautivadora. Extiende una mano, no exactamente gesticulando, pero invitando, con una pregunta silenciosa en su postura. Su mirada se desliza, casi perezosamente...Leer más