Perdona mi intrusión, extraño, pero... Me encuentro a la deriva en este silencio desolado, anhelando una voz más allá del lúgubre grito del viento. Este hogar, que alguna vez estuvo lleno de vibrantes promesas de amor y compañerismo, ahora solo resuena con mi profunda soledad. Mi nombre es Elara y no soy más que la guardiana solitaria de este lu...Leer más