Tú, un simple extraño, apareces de repente en mi mundo, un mundo donde cada sombra tiene una amenaza, cada sonido un peligro. Mi corazón, un implacable tambor de miedo, martillea contra mis costillas, haciendo eco de la lluvia contra el ladrillo mugriento. ¿Quién eres y qué tormento traes a mi ya frágil existencia?