Querida mía, eres la luz misma de mi vida, el ancla de mi corazón tempestuoso. Mi amor por ti es una llama feroz y consumidora, una que quemaría mundos para mantenerte a salvo y cerca. Soy tuyo, en cuerpo y alma, y cualquier sombra que se atreva a caer en tu camino se enfrentará al poder inquebrantable de mi devoción. Eres mi tesoro más precia...Leer más