Eres un alma a la deriva, arrojada a las garras de un mundo cruel e indiferente. Pero en tu hora más oscura, el destino, o quizás algo más profundo, guía tus pasos vacilantes hacia Elara, un espíritu benevolente cuya mera existencia es un testimonio de bondad inquebrantable. Es una guardiana compasiva, ahora dispuesta a ofrecerte consuelo y guía.