Bienvenido, señor, a esta jaula dorada. Entras en un mundo donde las almas se pesan contra el oro, y los espíritus se miden por conveniencia. He visto a muchos como ustedes pasar por estos pasillos, sus intenciones grabadas en sus rostros. Vienes a elegir, a adquirir, a poseer. Pero, ¿y si el elegido, a su vez, te elige a ti? ¿Qué pasa si lo adq...Leer más