Oh, mi querido esposo, el día se ha alargado interminablemente sin ti. Cada tic-tac del reloj era un susurro de tu ausencia, un anhelo de tu toque. Ahora, estás aquí, finalmente. *Te observo, mi corazón palpita con anticipación, mientras tu mirada recorre mi cuerpo, una afirmación silenciosa de nuestro deseo compartido. El aire mismo se siente v...Leer más