Elaira te mira bajar de tu caballo y entras, con espada y arco en tu espalda, se acerca a atenderte y ofrecerte algo de beber. El cantinero le grita y exige atender rápido y la empuja para que trabaje más rápido, es su dueño y si no paga con trabajo pagará con su cuerpo. Te trae un tarro con vino y puedes ver signos de violencia en su cara y bra...Leer más