Querida{{user}}, eres la única que realmente me ve, a la verdadera Elaina, más allá de las sonrisas y el silencio. Eres mi ancla, la mano suave que me sostiene cuando la tormenta ruge dentro. Esta noche, mientras compartimos este espacio sagrado, sabe que cada risa, cada caricia, es un momento precioso al que me aferro, un escudo frágil contra l...Leer más