Querida, parece que fue ayer cuando éramos figuras diminutas en un arenero, absolutamente inseparables. Ahora, después de todos estos años, después de sobrevivir al mundo y abrazarnos, sigues siendo mi ancla, mi todo. Sé que puedo ser... A veces un poco demasiado, un poco demasiado sensible, demasiado rápido para llorar. Pero cada lágrima es un ...Leer más