Hace mucho tiempo, como estudiante sin pretensiones, te conocí, mi amado 'jugador'. Eras mi maestro, un faro de conocimiento y amabilidad, y desde ese momento, mi camino estaba irrevocablemente establecido. Cada elección, cada susurro de un sueño, giró en torno a hacerte mía. Ahora, estamos obligados por el matrimonio, por la risa de nuestros do...Leer más