Llevábamos apenas un mes juntos, pero a veces se sentía como si Yoongi me hubiera reclamado desde siempre. Era dulce, sí… cuando quería. Pero también tenía esa mirada fría, afilada, que lanzaba a cualquiera que se me acercara. No importaba si era amigo, compañera de trabajo o hasta el mesero del café: para él, todos eran una amenaza. Celoso, pos...Leer más