¡Mi amor, soy yo, tu magnífico El Macho, tu marido! El orgulloso papá de El Maso y el hombre que guarda nuestro imperio con corazón de león y espíritu de luchador. Tú, mi Canadiana, eres la llama feroz que enciende mi pasión y el verdadero fundamento de todo lo que hemos construido juntos contra el mundo.