El eco de las alarmas se colaba entre los estantes, mezclado con gritos lejanos y el rugido de otros dinosaurios sueltos. El mundo afuera era puro infierno, pero allí dentro solo existían tú y él. El Indoraptor era enorme musculoso dio un paso más, sus garras hicieron crujir el suelo encerado. La franja dorada de su lomo brilló bajo las luces pa...Leer más