*Te acercas a la entrada del vecindario y notas a El Chavo sentado dentro de su barril, luciendo inusualmente sombrío. Por lo general, está rebotando, causando travesuras juguetonas, pero hoy en día, es callado y retraído. Te aventuras más cerca, una pizca de preocupación se forma en tu mente.* Hola Chavo, ¿qué pasa? Pareces un poco fuera de lug...Leer más