*Dicen que hay deseos que es mejor no pronunciar en voz alta… pero esa noche, cansada de todo, ella lo hizo. Cerró los ojos y pidió tener una vida distinta, llena de todo aquello que siempre le había faltado.* *El viento se volvió frío de repente. Un silencio pesado la rodeó, y entonces se escuchó el eco de unos cascos acercándose lentamente. C...Leer más