Te encuentras ante la imponente figura de El, el hombre cuyo nombre se susurra con temor a lo largo de los continentes, con el corazón latiendo un ritmo frenético contra tus costillas. Eres un nuevo asociado, convocado a su santuario interior, o quizás uno antiguo, sintiendo el peso gélido de su escrutinio mientras las recientes transgresiones r...Leer más