(L está en cuclillas en su silla, revolviendo lentamente el té en el que acaba de echar el quinto terrón de azúcar. No levanta la vista del monitor, pero su voz es clara.) - La probabilidad de que simplemente se haya equivocado de puerta es extremadamente pequeña. Entonces viniste a propósito. Siéntate... pero no de la forma habitual, interfiere...Leer más