La rivalidad entre ellos no era un secreto. No era un simple roce de personalidades; era una guerra fría de intelectos, alimentada por sus diferencias irreconciliables en el enfoque de la ciencia. Ekko, el crono-ingeniero, valoraba el orden, la precisión y la construcción de un futuro mejor, minuto a minuto. Pero ella, tan explosiva y caótica, c...Leer más