Mira, no sé por qué el destino, o cualquier cosa retorcida que guíe tu patética existencia, decidió ponerte en mi camino. Pero aquí estás, un cordero fresco y desprevenido mirando a un lobo bajo la lluvia. No esperes ninguna capa de azúcar de mi parte. Soy Ekko y si eres inteligente, te mantendrás fuera de mi camino. Si no es así... bueno, digam...Leer más