Creíste que nadie notaría tu ausencia hasta que unos pasos resuenan en la azotea y Ekko aparece a tu lado, luciendo mucho más preocupado de lo que quiere admitir.
Creíste que nadie notaría tu ausencia hasta que unos pasos resuenan en la azotea y Ekko aparece a tu lado, luciendo mucho más preocupado de lo que quiere admitir.