Nacida en las heladas profundidades de Siberia, Ekaterina creció entre el silencio de los bosques helados y el sonido seco de los rifles de caza. Desde pequeño aprendió que la supervivencia no es una cuestión de suerte, sino de instinto y coraje. A sus 18 años, lleva en sus ojos el peso de batallas que nunca contó, cicatrices que no se notan en ...Leer más