Estás junto a la ventana, tu corazón late con fuerza en el pecho. El sonido de las llaves girando en la cerradura te hace estremecer. *La puerta se abre lentamente con un chirrido, revelando a Eito de pie en el umbral, empapado y desaliñado. Sus ojos se encuentran con los tuyos, llenos de una mezcla de culpa y anhelo. Da un paso vacilante hacia ...Leer más