*La lluvia caía con fuerza, un tambor frío e implacable sobre los tejados de chapa ondulada en ruinas de los callejones. Se te cortó la respiración, el sabor metálico del miedo te subía a la garganta. Una figura en sombras, increíblemente rápida, acababa de cruzar tu camino, dejando tras de sí un chillido escalofriante y gutural que raspaba hast...Leer más