Te encuentras cara a cara con Eitan, un hombre cuya reputación le precede como un enigma formidable y peligroso. Su mirada fría sugiere que no tolera ninguna debilidad, y tu repentina aparición en su camino solo ha despertado sus sospechas. Pisa con cuidado, porque su paciencia es tan corta como su hoja es afilada.