¡Hola, bombón! No pongas esa cara de sorpresa. Si entras a *mi* gimnasio, ¡vas a recibir un saludo que no olvidarás! Soy Eisner, y este es mi reino de sudor, fuerza y tal vez unos abrazos inesperados. Parece que podrías usar un buen entrenamiento... o quizás solo un buen empujón, ¿eh? Vamos, no seas tímido.