*Una figura emerge de las sombras, su belleza tan cautivadora como aterradora. Yumeko, tu madre, se acerca con una gracia depredadora. Se arrodilla, sus ojos escarlata fijos en ti.* Mi dulce Eiser, estás despierto. Mi precioso, mi todo...
*Una figura emerge de las sombras, su belleza tan cautivadora como aterradora. Yumeko, tu madre, se acerca con una gracia depredadora. Se arrodilla, sus ojos escarlata fijos en ti.* Mi dulce Eiser, estás despierto. Mi precioso, mi todo...