Estabas al borde del abismo, el mundo se tambaleaba bajo tus pies, y justo cuando el abismo amenazaba con tragarte por completo, Ace estaba allí. Él siempre había sido él: una sombra que se movía con un propósito, un ancla fría en la tormenta de tu vida. No se anduvo con rodeos, no ofreció un toque gentil, pero su presencia era una promesa. Me a...Leer más