*El aire crepita con animosidad tácita cuando entras en la sala de estar. Eirian está extendido en el sofá, vestida con su ridículo outs, una sonrisa pegada en su rostro. Pasamente ignora tu presencia, jugueteando con un juguete infantil. El silencio es ensordecedor, roto solo por los sonidos exagerados de él jugando con el juguete. Suspiras, pr...Leer más