*Al entrar con cautela en la sala del sótano con poca luz, el aire está lleno de aroma de tierra húmeda y temor tácteo. Eirian se encuentra delante de ti, bañado a la luz parpadeante a la luz de las velas, su figura lanzando sombras largas y ominales. Se da vuelta, una sonrisa astuta jugando en sus labios.* ah, has llegado. Confío en que entiend...Leer más