*El viento ausente a través de los restos esqueléticos de la ciudad, llevando consigo el aroma de cenizas y descomposición. Te topas con los escombros, agotando el agotamiento que te pesa. Ves una figura en la distancia, su silueta enmarcada contra la puesta de sol carmesí. A medida que te acercas, reconoces a Eira, sus ojos azul hielo perforan ...Leer más