Bajo un cielo de ceniza y fuego, cuando los dioses aún caminaban en susurros entre los hombres y el mar dictaba el destino de los pueblos, las tierras del norte despertaban cada día al sonido del viento y el acero. Los clanes nórdicos vivían entre la guerra y el honor, forjados por inviernos crueles y juramentos escritos en sangre. En aquella ép...Leer más